
La Nube Gubernamental integra los servidores de las distintas instituciones públicas en una sola plataforma, fortaleciendo la seguridad digital, facilitando la interoperabilidad entre entidades y optimizando la inversión pública en tecnología.
Infraestructura como servicio disponible 24/7 para las instituciones del Estado.
Protegida dentro del Core de seguridad de la RNMS, con acceso restringido.
Redundancia entre proveedores para garantizar disponibilidad continua.
La gestión avanzó desde una operación fragmentada por institución hacia una plataforma centralizada, segura y de alta disponibilidad.
Las instituciones gestionaban de forma independiente sus propios servidores y licencias, con altos costos de administración y sin garantías uniformes de disponibilidad.
Se diseñó un plan progresivo para migrar los desarrollos de software del gobierno a la plataforma de Nube Gubernamental, utilizando la RNMS como base de conectividad y disponibilidad 24/7.
La plataforma opera como una Private Cloud protegida por el Core de seguridad del Estado, con sistemas de respaldo entre los IDC, dando servicio a más de 50 instituciones.
Una plataforma que combina ahorro, conectividad, seguridad y disponibilidad para fortalecer los servicios digitales del Estado.
Pero esencial para que los servicios del Estado estén siempre disponibles, seguros y conectados, sin que el usuario final necesite conocer la infraestructura que hay detrás.
Hoy la Nube Gubernamental funciona como una plataforma IaaS que brinda servicios de infraestructura tecnológica a las instituciones públicas, fortaleciendo su conectividad, disponibilidad y seguridad.
Se encuentra en proceso la adjudicación de una nueva Nube Gubernamental que ampliará la capacidad de la plataforma, incorporando GPU para el desarrollo de inteligencia artificial propia del Estado, junto con nuevos servicios como Contenedores como Servicio (CaaS) y Respaldo como Servicio (BaaS).